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Revista Tertulia Año 1 Núm. 1

Revista Tertulia es un proyecto que al fin llega a concretarse; inició con una idea que al paso de muchos meses ha madurado y dio como fruto esta revista que recién empiezas a leer. Abril es el mes que verá el florecimiento de la cultura dentro de sus páginas donde se expondrá lo más novedoso en la literatura -como base-, así como la inclusión de reseñas, artículos, recomendaciones e investigaciones.

Tertulia permitirá festejar todas aquellas cuestiones artísticas y culturales, opiniones entreverándose con comentarios ajenos a éstas. Todo lo que nos rodea nos afecta, todo es cultura -para bien o para mal- y, desde ese punto de vista, mantendremos abiertas las puertas de la libre expresión a todos los que tengan algo que decir, y lo enuncien de manera adecuada, este es un espacio para mostrar sus ideas y pasar de la apatía cultural, como estamos acostumbrados, a la actividad de la misma.

Así partimos de este pequeño origen, con la confianza de que se acercarán más personas; más ideas, múltiples manifestaciones y constantes materiales para su divulgación. Gracias por el apoyo brindado en este primer número.

Tertulia les dice: Que siga la fiesta y que la cultura se expanda.

Consejo editorial



Descarga el núm. 1 de la Revista Tertulia en PDF


Contenido:
La tertulia - Angélica Ortiz
Abismo - Isabel González Pérez
Campanas para ella - Napoleón Cruz
Poema libre - Vania Lizeth Monserrat Mora Arana
Desasosiego - Ana Lucía Navarrete Rosas
Morel y su isla - Andrei Guadarrama y Giovanni Alejandro Pérez Uriarte
No sombras - Alejandro Velázquez Hernández
Te sueño - Tláloc Correa
Permanencia involuntaria - José Manuel Vacah
Género y sexo: cuestiones gramaticales y sociales - Napoleón Cruz
La otra vida - Clemente Aurelio Sánchez Rodríguez
Allí - José Manuel Cardentey Cuesta
Recuento de daños 2008. Noi ic ac ovni - Viktor Ibarra Calavera
Los olvidados - Angélica Ortiz
Buenas noches - Tláloc Correa
Nikki - Napoleón Cruz
Antigua oración por tú y yo - Clemente Aurelio Sánchez Rodríguez

Antigua oración por tú y yo


Clemente Aurelio Sánchez Rodríguez

Oh gran Santa María,
tú llena eres de gracia,
y a ti te pido
me escuches en este mi delirio.


María madre bendita,
gema única de la vida;
él me enamoró
y yo ante sus brazos me he derretido.


Madre santa,
majestad de los cielos y la esperanza,
un día sin más, él me mostró
la otra cara de su corazón.



Madre de Dios y de la verdad,
sólo tú concedes piedad,
y ese hombre a mí se acercó,
besándome con tanta pasión.


¡Ay devota de la caridad!,
que entre tu rostro hay bondad,
cuando sentí sus labios,
no pude evitar soñar estar más a su lado.


¡Virgen María!,
tú que al mundo abrazas con el alma,
¡Nosotros, dos hombres, nos hemos descubierto!,
y confesaré que fue algo más allá de lo divino.


Madre bendita,
portadora de la vida,
tras esto él me confeso su amor,
y yo quedé perplejo, por esa, su razón.


Progenitora de la gentileza,
con boga bendice esta mi fortuna,
pues por tanto que su cuerpo tuve en sueños,
¡al fin sería mío con que diera el sí definitivo!


Señora nuestra,
flor más pura y bella,
somos dos homosexuales juntos,
porque él dejó a esa chica por estar conmigo.


Bendita dadora de la paz,
que en tu imagen se conserva la humildad,
yo a su cariño me he entregado,
y decirte debo, somos los hombres más felices del mundo.


Inmaculada purgadora de los pecados en el alma,
es tu mano signo de caridad,
y son las manos de mi idolatrado
como dos nubes en las que puedo tomar descanso.


Dulce madre y dueña mía,
que de tus ojos el cielo se ve sin más,
cuando veo su pecho desnudo,
yo casi me siento en el paraíso.


Madre gloriosa divina,
bendita te tiene la vida.
Ahora te cuento:
a cada que nos vemos, yo lo beso sin miedo.


Santa mujer de la cristiandad,
fuiste tú quien perdonó a la egipcíaca;
pero sé que yo no necesito pedirte perdón,
por probar su cuerpo en la intimidad.


Virgen excelsa y mi amada María,
yo a ti te alabo con tanta proeza;
y a él lo adoro con tanto ardor
que entre nuestro cariño, te juro, sólo hay puro amor.

Nikki


Napoleón Cruz
En virtud de que es la reseña inaugural, me he permitido hacer tan importante labor con base en un gusto muy personal. En efecto, hay artistas con mayor recorrido y alcance a nivel internacional pero, como he dicho anteriormente, esta decisión obedece a un deseo por promover a tan distinguida cantante. Su nombre: Nikki Yanofsky.
Esta pequeñita canadiense –sólo tiene 17 años– se ha abierto paso entre los grandes artistas de jazz, debido a su extraordinaria capacidad vocal y a su innata habilidad para realizar el “scat” –articulación de onomatopeyas sonoras a una velocidad considerablemente rápida y de manera clara. Entre sus influencias están las grandes divas del jazz –Ella Fizgerald, Sarah Vaughan, Nina Simone, entre otras– y su amplitud vocal le permite desarrollar su voz en diversas variantes rítmicas jazz, soul, pop, R & B.
  El disco que está en cuestión lleva por título, simplemente, Nikki. Aunque no es su primera producción discográfica, sí es el primer disco que incluye temas en los que ella ha participado activamente, tanto en composición como arreglos. Un disco con trece pistas que sorprenden por los múltiples estilos que convergen, de manera perfecta, en la estructura del mismo.
Los temas van desde el jazz tradicional (Take the “A” train), el pop (For another day), el R&B (God bless the child), vocal (First lady), hasta la combinacióninusitada de un clásico del jazz con un gran tema –con base en mi criterio– de rock (On the sunny side of the street/Fool in the rain). El disco termina con una sutil interpretación de “Over the rainbow”. Mención aparte merece el tema “You’ll have to swing it”, en el que Yanofsky desarrolla, en la parte intermedia, un scat maravilloso que contrasta con la cadencia del inicio.
Una producción pulcra y una mejor ejecución constituyen el punto fuerte de este disco. En el interior del folleto hay algunas fotografías que demuestran que no sólo es talentosa, sino también sumamente hermosa.Recomiendo, encarecidamente, que escuchen: Take the “A” train, I got rhythm, You’ll have to swing it, Bienvenue dans ma vie y Try, try, try. Se puede comprar en una famosa tienda de música y películas o en tiendas especializadas de jazz. Una buena opción para disfrutar nuevos talentos del jazz que, no por ser nuevos, abandonan las raíces y a los grandes de esta corriente musical.
Título: Nikki
Artista: Nikki Yanofsky
Año: 2010
Género: Jazz
Casa productora: Decca Records/Universal
Productores: Phil Ramone y Jesse Harris
Pistas:
1.       Take the “A” train (Billy Strayhorn)
2.       Never make it on time (Jesse Harris, R. Sexsmith, Nikki Yanofsky)
3.       I got rhythm (George e Ira Gershwin)
4.       For another day (J. Harris, R. Sexsmith, N. Yanofsky)
5.       God bless the child (A. Herzog, Billie Holiday)
6.       Cool my heels (J. Harris, R. Sexsmith, N. Yanofsky)
7.       You’ll have to swing it [Mr. Paganini] (Sam Coslow)
8.       Bienvenue dans ma vie (J. Harris, R. Sexsmith, N. Yanofsky)
9.       First lady (R. Botos, N. Yanofsky)
10.   On the sunny side of the street/Fool in the rain (J. McHugh, D. Fields/J. Baldwin, J. Page, R. Plant)
11.   Grey skies (S. Banman, P. Shrofel, N. Yanofsky)
12.   Try try try (Feist)
13.   Over the rainbow (H. Arlen, E. Harburg)

Buenas noches


Tláloc Correa

Al salir del trabajo me dirigí a casa, el transito en las calles era abrumador y el ruido estrepitoso de las bocinas de los autos vecinos solo lograron que levantara la cortina de cristal de mi coche para dejar la estruendosa bulla en el exterior. Encendí la radio -Son las 8:15 pm- decía el locutor con una voz grave, después de eso siguió una serie de anuncios y propaganda política, así como una crema para el acné, pastillas para las hemorroides, y varias mercaderías que para mi resultaban inútiles o simplemente no cumplen con lo que pregonan. En fin, a la postre  comenzó la música, con las primeras notas reconocí la melodía, "Veneno en la Piel", de Radio Futura, y las siguientes canciones se mantuvieron en ese tono durante varios minutos. La marcha fúnebre de camiones y pequeños automóviles comenzó avanzar a mayor velocidad; al recorrer unos cien metros descubrí que el lento desplazamiento fue ocasionado por una mujer distraída y un conductor ebrio que violentamente se había impactado contra el coche de esa infortunada, que nunca imaginó que su vida terminaría en algún crucero de esta ciudad.

No tardé en llegar a casa, metí el carro al estacionamiento, saqué el portafolios y el saco de la cajuela. Subí por las escaleras, el ascensor otra vez estaba "Fuera de servicio" , al buscar las llaves dentro del bolsillo derecho del pantalón, descubrí que aun llevaba conmigo la caja de cerillos, prueba de mis encuentros ocasionales en un motel cualquiera, con alguna mujer ignota que no pide compromisos, solo su paga. 
Al entrar al apartamento dejé el saco y el portafolios en una silla que esta dispuesta cerca de la entrada para este propósito. Encaminé mis pasos al lavabo del baño, me miré los ojos cansados, el rostro fatigado, vi que aun tenía una contusión y huellas de uñas que usaron mi faz como lienzo para sus defensivos trazos. Me lavé la cara, tomé una toalla para secar esas pequeñas gotas que se aferran con sus invisibles manos  a las imperfecciones de mi rostro. Entré a la cocina, busqué un vaso donde beber un poco de agua, revisé el refrigerador  pero no había nada que interesara al apetito, cerré la nevera no sin cierta molestia, me dirigí a la sala con un vaso renovado de agua, me senté e intenté encender el televisor, pero las baterías del control remoto se habían agotado, me levanté con rastros de ira en mis movimientos y lo encendí. Después de varios minutos sin dejar algún canal  fijo decidí apagarlo e ir por una copa, donde verteré un poco de vino. Me volví a sentar en el sofá y me percaté del silencio que reinaba en la casa. En diez años de matrimonio era la primera noche que la tranquilidad cohabitaba conmigo. No habría reclamos, ni discusiones, ya no más.La noche anterior fue la ultima vez que oí esa voz sonora, aguda y fastidiosa que tenia mi mujer. Recorrí con la vista el apartamento y veo perezosamente que el desorden de esa ultima batalla con ella aún seguía ahí y que tarde o temprano tendría que limpiarlo. Me pasé las frías manos por la cara, como un intento para desprenderme de esa desidia que es muy natural en mi. Me levanté, un sonido llamó mi atención, fue el reloj que marcaba las 11:30 pm, con sus manecillas encerradas en la monotonía de su andar y pensé -Es hora de descansar-. Pasé a la cocina a depositar la copa con sedimentos de vino dentro del fregador, hice una escala al baño, oriné e imaginé que tendría que levantarme temprano por que mañana era un día de trabajo, como casi todos mis días. Entré en la habitación, mi mujer estaba en la cama, me acerqué y le di un beso en la frente, su pálida y fría frente,de mi boca se desprendió un -Buenas noches-, un susurro que no tenía sentido pronunciar. Me acosté a su lado y dormí. Al despertar descubrí que seguía ahí, muerta, como hace ya dos días en que mis manos terminaron la discusión, al segar su ultimo suspiro en la garganta. Me levanté y me dije -Tengo que ir a trabajar-.

Los olvidados


Angélica Ortiz

Una de las piezas más sublimes del cine mexicano, ganadora del premio al mejor director en el Festival de Cannes, donde el director Luis Buñuel uno de los más representativos y originales directores de cine nos deja ver, entre crítica y realidad, la situación que atravesaba la gran urbe, México. Con un toque sutil de surrealismo que Buñuel le da a algunas escenas clave, el drama también aborda temas de trasfondo como la personalidad y la condición del ser humano.

La trama va de una pandilla perteneciente a un barrio marginado de la Ciudad de México, donde el Jaibo (Roberto Cobo) escapa de una correccional, tras haber permanecido encerrado un año. Al reunirse de nuevo con su pandilla, el jaibo, retoma la vida criminal en las calles; entre sus compañeros se encuentra Pedro (Alfonso Mejía), que es menor que él, sin embargo mantienen una estrecha amistad que lo lleva a presenciar la muerte de Julián, uno de sus compañeros en la pandilla.

Después de una serie de actos de vandalismo por parte de Pedro y el jaibo, la necesidad de amor y calor que tiene Pedro lo hacen cambiar de parecer y busca la manera de obtener dinero para ayudar a su madre; sin embargo, la presencia del jaibo le es obstáculo pues mantiene una complicidad con él que no lo deja vivir en paz.

Asesinato, robo y miedo son la sombra de Pedro quien al no encontrar salida, huye de su casa y al regresar, su madre, que también ha sido olvidada por la suerte de la vida, decide que es mejor que reciba un castigo y es internado en una escuela granja donde parece recuperará  la confianza de los demás sin embargo, nuevamente, el jaibo se atraviesa en su camino para terminar trágicamente con su vida, después de haber sido delatado por su amigo y cómplice. El jaibo recibe su castigo, la muerte.

El ojitos, un ciego y una joven sin vida propia, conforman otro escenario que refleja por medio de metáforas la posición del gobierno, el mexicano y la democracia e impunidad pertenecientes a la época.

De un corte cruel y realista, la obra de Buñuel, Los olvidados, cubre todos los aspectos importantes en el drama. Tocar temas como la muerte y la miseria de una forma tan cercana y reveladora, le dieron en su momento y aun en nuestra época la importancia y polémica merecidas.

Recuento de daños 2008. Noi ic ac ovni


Viktor Ibarra Calavera


sin trabajar ni estudiar: sin preocupaciones: vida desenfrenada
cayendo sobre el pavimento, rodando sobre sí misma, levantándose y embistiendo la cámara, aullando y enseñando los dientes
juventud drogada inclasificable, así como era en un principio: escribiendo poemas delirantes: bebiéndonos lo más: ningún otro hombre, ningún otro momento: solamente nosotros, con ganas de saltarnos el punto y estallar:
congregar la borrachera y el encabronamiento, en un disturbio a guitarrazos: allanamiento de morada, incendios, sangre, disparos a la cabeza, gente huyendo en todas direcciones, gente enmascarada y golpes y ojos enrojecidos: lo que sucedía era que
en este país
la poesía no le importaba a nadie: no se leía ni se escribía nada: era asunto de flotación y burocracia, como una ceguera de tanto mirar la blancura y aplaudir: la juventud quedaba al margen: querían que nos muriéramos de aburrimiento y, en el camino, aceptáramos como religión a la hoja en blanco: era el reino de las canas y el soneto, de los uniformados y selectos hombres de letras del siglo xii al xix;
estábamos hartos y locos, desharrapados: no existíamos y no nos importaba: escribíamos por demás sin detenernos, contaminando, malgastando la vida en arrancones: furiosos y drogados nos veían pasar como un virus nómada; una mutación del adn: y m t o g i v: envueltos en la noche del rock y las calles de la ciudad apuntándonos, fuera de lugar, alienígenas neones,
detonamos la trifulca
queríamos agotar la época y las generaciones, que todos los que tuvieran algo que decir lo dijeran en todos los idiomas
arrancados de la gravedad, asaltamos el mar y nos ahogamos, latiendo más fuerte, como erupción de fondos pintarrajeados; hicimos que las piedras hablaran; entendimos el lenguaje de los animales; nos inmolamos; robamos todos los libros que quisimos; bebimos todo el alcohol; bailamos hasta suspendernos en el aire,
pero faltaba algo, pero faltaba:
no recuerdo el día; la hora: dos en punto; quiénes: oswaldo y yo, en dirección a la palabreta, donde tomábamos café gratis; sin trabajar ni estudiar: sin preocupaciones: con ganas de aullar, a vuelta de pedrada: siempre en las calles, siempre en las calles,
siempre en las calles: con la cabeza llena de pájaros negros: asaltar un banco, armar una revista y un festival: terminamos armando una cochinada de festival:
cómo llamarlo: imeca? radioactivo? nómada? no: simplemente festival de poesía subterránea: cuatro lecturas: inauguración infrarrealista: edgarartaud, óscaraltamirano, pedrodamián, el fantasma de mariosantiago + amigos: fabián, robertobanda, literagen, devrayativa, hectorvieltemperley, huidobro + fiestas como puntos suspensivos:
luego distancia y clausura: héctor, los relámpagos, el vandalismo: grupo mancha: manuel, yaxkin y yo, monstruos explosivos: los presagios y la alcantarilla: todos nosotros: salvajes e inocentes: alunizando, alucinados:
los que fuimos algún momento, o que seguimos siendo; los que seremos siempre: aurelio, thalia, eduardo, manuel, iván, itzcóatl, guillermo, oswaldo, yaxkin, daniel,roberto y yo: verano lluvioso: derrapando: sucediendo.

Allí


José Manuel Cardentey Cuesta

Ya me voy, mariposa de crucigrama
Me voy de ti, me despido de tu alma
Voy a perderme en intrincada selva
Me voy y no sé si vuelva.

Allí, en el fondo de un cajón
Te dejo mis madrugadas perdidas,
Te dejo mis insomnios con cafeína,
Y un trozo de mi corazón.

Allí, colgando del cerrojo
Te dejo una tímida protesta
Con  los hilos de esta marioneta
Que tanto moviste a tu antojo.

Allí, en la última gaveta
Envuelto en telar invisible
Te dejo, aunque ahora inservible
Mis aires de poeta.

Allí, en la mesita de noche
Te dejo mis cartas con cursilerías
Si abrieras de tu corazón el broche
De seguro las entenderías.

Allí, perdido en ese reguero
Puede que encuentres un rencor
Y a la rosa, la verás sin florero
Pues allí, guardo el temor.

Allí, en el soporte del televisor
El final de este largometraje,
Más de una vez estuve en su rodaje
Para convertirme en espectador.

Allí, en la cajita de cristal
Están todas mis locuras
Las que como rio bestial
Desaparecían tu ternura.

Allí, sosteniendo las ventanas
Están mis excusas para verte,
De tanto planearlas quedó inerte
Tu imagen en mis sábanas.

Allí, dejé con la lámpara encendida
Mi más pequeña esperanza
De darte un beso de despedida
Con la respectiva cosquilla de mi panza.



Allí, encima del viejo reloj
Te dejo a su novia melancolía
Cuídala, para que un día
Recuerdes a quien te la dejó.

Allí te dejé en el gran espejo,
Mis ojos verdes que tanto quisiste
Como seré ciego en este viaje triste,
Envueltos en lágrimas te los dejo.
 
Allí, debajo del colchón que moldeamos
Están mis confesiones a la almohada
Entre ella y yo quedaban atrapadas
Las cosas que nunca hablamos.

Allí están con mi papel y mi lápiz
Las gracias porque hayas amado
A este esclavo libre pero cansado
Que se ahoga con su cáliz.

Allí, meciéndose en el sillón te dejo
Todos mis esfuerzos por complacerte
Y la ilusión de que tu amor adolescente
Me duraría hasta llegar a viejo.

Allí, descansando en el teléfono estará
El millón de vigilias que te hice
Si quieres saber cuánto te quise
Pregúntale, que te contestará.

Si crees que te dejé demasiado
Siento decirte que te equivocas,
Me llevo el sabor de tu boca
Y las horas que pasé a tu lado.

También me llevo celosamente guardado
Los amaneceres que viví contigo,
Lo que queda de mi corazón mendigo,
Y la dicha de que me hayas amado.
 
También me llevo el dolor más intenso
Que corazón humano haya sentido,
Ni el más fiel incienso
Salva a este ser vencido.

La nostalgia por haber sido tu prioridad
Se va aferrada en mi mente
Mientras que no ser más tu deidad
Me irá consumiendo lentamente.



También me llevo la loca ventura
De haber sido tu amante clandestino,
Aunque mi amor se ataba a la censura
Siempre de modo repentino.

De igual manera me acompaña
Este viejo baúl de los recuerdos
En el eché nuestro primer beso
Al igual que nuestra última campaña.

¿Te acuerdas de Juana y su hermana?
Pues bien, las dos volaron de mi mente
Pero a tu dulce amor inocente
Lo recordaré hasta la última cana.

Allí, en la pared te dejo plasmado
Las frases de amor que me arrancaste
Pero me llevo una que habías grabado
Donde me pedías nunca olvidarte.

Así que adiós, mariposa inocente,
Se despide este servidor aguerrido
Convencido de que aún en el olvido
Te amaré eternamente.

La otra vida


Clemente Aurelio Sánchez Rodríguez


¡Aviéntalo ya pendejo!, ¡Ahí viene la tira!- Un petardo es lanzado hacia la escuela, todos salen corriendo...

Él era porro de un Bachilleres, casi siempre iba al CETIS que está cerca de mi casa, para hacer lo que suelen hacer los de su grupo, a saber, aventar petardos, gritar porras o jugar pelota. Con sus amigos se comportaba diferente, mostraba su lado rebelde; sin embargo, esto a mí poco me importa, porque estoy muy enamorado de él, aunque fuera una relación muy complicada, por ser de hombre a hombre en un grupo de porros.
Pero era precisamente por esto último que yo amaba a Andrés, pues lo veía como al humano que amo, a ese hombre con el que estoy, no como al porro que suele ser.

Aunque por otro lado, yo ya le había pedido que abandonara ese grupo, pues me preocupaba que un día la policía lo agarrara por herir a una persona, o los porros del CETIS le fueran a hacer algo por andar haciendo desastres, pero, "Es mi vida chaparro, yo quiero seguir", era lo único que me respondía cuando le sugería lo antes dicho.

Evidentemente su grupo desconocía sobre lo nuestro; incluso, no sabían nada de la sexualidad de Andrés. Él cuando podía, aparentaba ser heterosexual, pero en el fondo, su gusto por mí perduraba; pues él no era como cualquier porro, ya que era muy tranquilo, escuchaba música de "todo" menos banda y reggaeton, aventaba petardos por diversión, no para lastimar (aunque ya le había dicho que eso también era una agresión).
Tampoco se creía el valiente cuando estaba con ellos, era muy precavido. De hecho, podría decir que era el más inteligente de todos.

Mis amigas, por supuesto, decían que lo dejara, que era muy peligroso el estar a su lado, y otras opinaban que era algo valiente de mi parte estar con un porro. Yo simplemente me enamoraba más a cada segundo, por esa ternura que manifestaba cuando estábamos juntos, porque realmente sentía mi corazón latir por él.

Un día estábamos en casa solos, hablábamos de muchas cosas, y en un momento inesperado, Andrés me dijo:
-Quiero que sepas algo; sé que a ti no te agrada que me junte con los porros. Muchas personas nos ven mal, nos critican, y no los juzgo, la mayoría de ellos realmente no aportan nada, pero, si tan solo yo pudiera cambiar un poco la forma de pensar de todo ese grupo, que se volviera una verdadera forma de manifestar la inconformidad, yo...-

(Interrumpiendo a Andrés) -Amor, bien sabes que una persona no puede cambiar a un sector que tiene años de actuar de la misma manera. Sé que tú realmente buscarías otra ideología, y no te culpo, yo también así lo quisiera; sin embargo, si es tu decisión estar ahí, no puedo obligarte a lo contrario. Yo amo el hecho de que quieras ser diferente, y que no te guste hacer mal a la gente cuando estás con ellos, yo amo al Andrés que es igual de humano como todos- respondí,tomándolo del cuello y lo besé profundamente...


Al día siguiente, Andrés estaba afuera del CETIS al que acostumbra a ir, y como siempre, estaba con sus amigos porros.

-Wey, lanza este petardo hacia el edificio que está adentro de la escuela-Le dijo uno de los porros.

-Pero, no hay nadie adentro ¿verdad?-Preocupado responde Andrés.

-¿Lo vas a lanzar o no?-El sujeto saca una navaja y la pone en la espalda de Andrés, dando a entender que si no lo hacía se la enterraría.-¡Aviéntalo ya pendejo!, ¡Ahí viene la tira!

Andrés entonces toma el petardo, apunta hacia una de las ventanas del edificio, arroja el objeto lo más fuerte y este rompe el vidrio, entra al salón y estalla.
Tras esto se oyen gritos de espanto y desesperación, salen personas del salón, algunos con sangre, otros espantados, algunos se desmayan.

-¡No mames!, ¡sí habían personas adentro! Cuando voltea Andrés, el tipo le clava la navaja en un brazo y se va corriendo.
Andrés herido también huye de ahí, sin embargo, las patrullas ya lo siguen muy de cerca, él entra a la calle donde está mi casa y llega rápido.
Toca la puerta.

-¿¡Andrés!?, ¿¡qué te pasó en el brazo!?- asustado dije.

-Amor, un tipo me amenazo para que aventara un petardo a un edificio del CETIS, lo hice y herí a varias personas con la explosión, ahora la policía me persigue.-

-¿¡Que hiciste qué!?, ¡Dios!, seguro te vieron entrar a la calle- exaltado comenté. A ver, calma, debemos pensar cómo huir. El coche de papá está aquí, sólo hay que salir rápido y así te perderán la pista. Lo tomé de la mano y corrimos hasta donde estaba el auto.

-Perdóname chaparro, no quería meterte en esta situación. Me besó.

-Ya tranquilo, después hablaremos de esto- respondí y subimos al carro.

Se estaban abriendo las puertas para salir de la casa, pero cuando ya íbamos a arrancar, vimos a muchos porros del CETIS que estaban justo enfrente de la calle.
Arrancamos y comenzaron a disparar al automóvil, estuvimos a punto de bajarnos, pero no lo hicimos, sin embargo, un balazo entró a una de las llantas, por lo que tuvimos que dejar el auto.

Andrés y yo corrimos lo más que pudimos; él me tomó del brazo para ir más rápido, pero en ese momento.

-¡Pinche puto! Se oyó un disparo.

Andrés cayó al suelo y yo me detuve por el jaloneo de la caída. Me agaché a él.

-Amor por favor, no te mueras, por favor resiste un poco más. Cuando terminé de decir esto, similarmente a como las sensaciones del susto y el temor atraviesan el pecho, de esa misma forma sentí cómo un balazo se hundía lentamente en mi espalda. Caí entonces sobre Andrés.

-Corazón... Perdóname por no cuidarte bien- decía yo con las últimas energías que me quedaban.


-Perdóname tú a mí, Marco; ambos otra vida merecíamos...

Género y sexo: cuestiones gramaticales y sociales

Napoleón Cruz

Hace algunos días, inició una suerte de contienda en la que el problema central era “El sexismo en el lenguaje”. Esto surgió por algunos comentarios realizados por el Dr. Ignacio Bosque, eminente gramático y lingüista, sobre el hecho de que no tiene nada que ver con la discriminación el uso mayoritario de palabras con género masculino que con femenino en el uso diario. Ante tal situación, algunas personas consideraron que dichas declaraciones poseen, por sí mismas, un rechazo a  los cambios en la estructura del habla: siempre hacer la distinción entre hombres y mujeres o, como pretenden algunos, entre masculino y femenino.
El problema es que estas actitudes tienen un carácter combativo y, desde mi perspectiva, un arraigado sentido feminista. En primer lugar, apelan a una situación de discriminación no muy clara –¿se puede discriminar a una mujer llamándola músico, por ejemplo? –; en segundo término, si es que hay casos de discriminación, ¿no también se efectúa contra los hombres, al haber sólo persona en lugar de que hubiese también persono?
Hay que tomar en cuenta que el sexo y el género no son lo mismo. El sexo es la “condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas” (DRAE, 2001), es decir, la distinción natural de los animales. El género es, en gramática, la “clase a la que pertenece una nombre sustantivo  o un pronombre por el hecho de concertar con él una forma y, generalmente, sólo una, de la flexión del adjetivo y del pronombre” (DRAE, 2001). Queda claro, pues, que no se debe incurrir en un uso erróneo de estos términos: el género es una cuestión gramatical; el sexo es netamente de uso real.
También se presenta otra cuestión. Como todo el mundo sabe –o espero que sepa– existen sustantivos  que no presentan las marcas de género convencionales –opara masculino y a para femenino–, sino que, por razones meramente de uso, presentan otras terminaciones: e, i y u, aunque éstos últimos dos en contados casos; e incluso nombres que no tienen una vocal como marca de género. Ahí está elefante, alhelí, iglú, jaguar, entre varios más. ¿Acaso también será necesario cambiar aelefanta y elefanto, a alhelía y alhelío, jaguara y jaguaro?
Las personas que apelan por el cambio en el lenguaje y que buscan una reforma lingüística deben entender que solamente se trata de convenciones. Es cierto que el lenguaje releja una realidad, pero hay cosas que no puede reflejar cabalmente, por lo que debe llegar a acuerdos para poder funcionar en la sociedad. De ahí que existan palabras que engloben algunos términos, como personas o gente, que implica tanto hombres como mujeres, y animales, que incluye machos y hembras.

El uso de sustantivos con género masculino no implica un sentimiento de discriminación; sólo responde a una convención ya muy vieja. Creo que pretender cambiar la realidad con base en algunos aspectos gramaticales no funciona porque, como mencioné anteriormente, es una manera –que no la única– de representar nuestra realidad. En sociedad funcionamos perfectamente como hombres y mujeres –género masculino y femenino, respectivamente– y como gente –género femenino. Si hemos funcionado bien durante mucho tiempo, ¿cuál es el objetivo de cambiar la estructura gramatical de una lengua que, como dijera Antonio Alatorre, tiene poco más de 1001 años de vida?
Las cosas deben analizarse desde su respectivo campo de estudio. Dejemos el género a la Gramática y el sexo a la sociedad. Sólo si llegamos a entender que tenemos terminaciones convencionales para describir o representar la realidad, podremos asumir que no es necesario un cambio tan drástico y, si se me permite, tan inútil. ¿Cambiará mucho nuestra realidad si siempre decimos “amigas y amigos”, “señoras y señores”, ”nosotros y nosotras”, mientras no se plasme en la realidad esa equidad que sí creo necesaria para mejorar nuestras  relaciones sociales?
En lugar de buscar la igualdad en algo abstracto como el lenguaje, que es mera representación de la vida, las facciones que apoyan ese cambio deberían buscarla en el trato diario, en la sociedad, en lo real y factible. A las palabras se las lleva el viento y no creo que les agrade que cualquier borrasca elimine su condición de iguales.  Los hombres y las mujeres tenemos  sexo; sólo las categorías nominales de la gramática tienen género. Cuestiones gramaticales y sociales, sin duda.