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Revista Tertulia Año 1 Núm. 2: Misticismo y magia en México


Este segundo número de Revista Tertulia representó para nosotros un gran reto, en parte se debe al hecho de aventurarnos prematuramente en imponer un tópico, que causó una participación menor a la esperada, a lo anterior se le sumaron algunos inconvenientes y contratiempos de los cuales no teniamos control, esto nos llevo a postergar el lanzamiento de este tomo; sin embargo logramos salir adelante y el proyecto continua.

Este ejemplar contiene secciones que tratan de introducir a nuestros lectores en ese mundo mágico, esotérico, legendario, a demás nuevamente la expresión poética se hace presente, de igual manera nuestros seguidores encontraran textos teóricos, ensayos entretenidos e investi- gaciones que esperan motivar su curiosidad de profundizar en los temas expuestos. Por último, en nuestro afán innovador incorporamos una pequeña nueva sección, que ustedes en su vagar por los senderos que les marcamos descubriran. Sin más que agregar, les recordamos:

¡Que la fiesta continue y la Cultura se expanda!

Consejo Editorial


En las noches


Tláloc Correa

En las noches
Navego extraviado
En los mares blancos de tu cama,
A merced de sus mareas
Que naufragan en tu almohada.
En las noches
Te recorro con la mirada.
Te descubro escondida entre mil caricias,
Entre miles de lunas, iluminada.
En las noches
Describo con áspera mano
La delicadeza de tus formas,
Aprendiéndolas en detalle;
Aprehendiéndolas en la memoria.
En las noches
Reclamo ese cuerpo tuyo,
Ese cuerpo ausente.
Anatomía perfecta
Que en sueños me pertenece.
En las noches
Te adivino, exploro y conquisto
Al tiempo mismo
Que en ensueños a la distancia
Tú descubres que existo.

La embriaguez en la época colonial


Leonardo Sin

Un problema social que en México se ha venido arrastrando y que en la actualidad se le ha venido dando mucha importancia es el aumento del consumo dealcohol; un problema que sobre todo en la actualidad afecta a jóvenes, y que al parecer no siempre afecto a este sector de la población. Pero este problema  trae como consecuencia la preocupación de autoridades así como de la misma sociedad, tanto para el orden público como en aspectos morales y de seguridad, pues después de emborracharse se sufren  accidentes, hay daños a la salud, se da un mal aspecto entre otros problemas. Pero como ya adelanté éste no es un problema nuevo, así como tampoco una preocupación que haya tenido un alza en esta época, pues desde el México prehispánico existían bebidas embriagantes y se tenían reglas para su consumo. Este consumo al parecer se generalizo. Veamos pues un poco de  lo que acontecía con este problema que parece ser siempre ha estado presente entre nosotros tomando como referencia la ciudad de México.

Antes de la llegada de los españoles nadie niega que existieran las borracheras entre los indígenas, entre los cuales el consumir bebidas embriagantes era parte de una acción política – religiosa. No cualquier persona podía tomar de la bebida que se consumía en esa época, la ya conocida bebida de los dioses, pues su consumo estaba permitido sólo a los nobles y a los guerreros; los viejos podían consumir el pulque aunque también llegaba a haber borracheras populares durante los rituales a los dioses, pero había castigos portales actos.  A pesar de ser un tema interesante, no se conoce demasiado de la manera como se llevaba a cabo el consumo de esta bebida embriagante, tanto por la falta de fuentes como por el ya poco interés de esta época.

Sin embargo, hay más estudios sobre el tema en la época colonial, con distintos objetivos y directrices, con discusiones como si el consumo de estas bebidas embriagantes a la llegada de los españoles aumento entre los indígenas, si se generalizo ó si esta generalización de la embriaguez era síntoma de una relajación de las costumbres o era parte de la reacción a la represión de la que eran victimas tanto indios, como mestizos españoles y criollos pobres. Una idea que ha sido aceptada es esta última en la cual un representante es Juan Pedro Viquiera Albán, que argumenta que aun con la prohibición de pulquerías cerradas  y el aumento de impuestos al pulque entre otras reglas más que se adoptaron para regularizar su consumo, las pulquerías se volvieron centros de sociabilidad populares, lugares donde el consumo del pulque era parte del desahogo compulsivo ante la realidad de miseria y humillación constante, dando así lugar a una situación que ocasionaba múltiples y constantes desordenes; así pues las pulquerías fueron tratadas por los poderes como si fueran zonas de tolerancia.

El pulque se posicionó en el consumo de los indios y la mayoría de los pobres de la ciudad de México por su bajo costo. Los vinos españoles, aunque si se consumían, no de igual manera tanto por el costo como por la adaptación a nuevas bebidas. Por su alta demanda, la mayoría de los estudios  del consumo de alcohol giran en torno a las pulquerías. Tal fue su impacto que en 1668 se creó un ramo especial para el pulque en la real hacienda, pues los impuestos que se cobraban por su venta dejaban ganancias cuantiosas. Un aspecto por el cual no podían prohibir su venta y consumo pues se perderían ingresos en la real hacienda, por lo cual se toleró y se dictaban reglas que no siempre funcionaron; sin embargo siempre se busco su moderación. También quienes ganaban eran losproductores del pulque, que en su mayoría eran hacendados del Estado de México e Hidalgo, aunque no sólo se dedicaban a la producción de pulque, sino también a las cosechas de maíz, frijol entre otras semillas. Era la producción una aparte importante de ingresos, pues llegó a haber personas que adquirieron títulos de nobleza a partir de la venta de la bebida fermentada.

Así pues, había el ambiente  propicio para que se dieran las borracheras en la ciudad de México, tanto en vía pública como en lugares dedicados a la venta de bebidas alcohólicas. En esta época se generalizó la embriaguez y cualquier pretexto era bueno para pegarse varios días a la copa. La entrada de un virrey a la ciudad de México, una boda, la fiesta patronal de un lugar, y qué decir de los carnavales que con la llegada de los españoles y la religión católica se integraron  a las tradiciones de los mexicanos que no tardaron en adaptarse y disfrutar de los goces que trae consigo la festividad. En estas fiestas se veían borrachos por todas partes, se instalaban puestos de comida, músicos y desde luego las pulquerías y tabernas, que en combinación con el ambiente trajeron muchos problemas para el orden social que se buscaba, pues estas fiestas permitían entrar en el pecado, ver a hombres con mujeres tomando en el mismo lugar, peleas, pecados de sexo entre otros tantos contratiempos que traían consigo estas festividades de cuaresma.

También en esta época de cuaresma había una distracción más en el lago que comunicaba a Chalco con la ciudad de México. Este recorrido por trajinera se generalizó en el siglo XVIII, el cual era un paseo por las orillas del canal. Así mismo en las orillas no faltaban los puestos que vendían las dotaciones para poder hacer ameno el paseo, se vendía comida, pulque y se veían músicos en las trajineras amenizando el recorrido en donde también los desordenes no faltaban por culpa del alcohol. En nuestros días nos queda un poco de canal pero la diversión en las trajineras parece no ha cambiado demasiado en Xochimilco.

Las autoridades coloniales implementaron varias reglas como el aumento de impuestos al pulque, lo que equivalía a un aumento en su precio, medida que en un principio ayudó a la recaudación de impuestos pero que fue decayendo tal recaudación. También se dieron reglas para su consumo en que lugares era permitido, cuántas personas solo debían vender, un horario especifico, estar en las mañanas y antes de las dos de la tarde retirase, o quitar pulquerías cercanas a las iglesias y se busco facilitar la vigilancia en estos establecimientos para reprimir esas malas conductas producto de varios tarros de más. Pero no fueron suficientes las medidas y la Real Audiencia, en la primera mitad del siglo XVIII, nombraba a un juez privativo que tuviera jurisdicción exclusiva en asuntos relacionados con la venta del pulque.

Fueron distintas las medidas que se buscaron establecer y aun así el consumo siguió y tuvo que ser tolerado pues era una fuerte fuente de ingresos a la real hacienda y era parte del control de una sociedad que, si bien hacia desfiguros cuando se embriagaban y daban mal aspecto a la vía pública, preferían eso a rebeliones que muchas veces pensaban se podían dar en estos sitios de reunión. Por eso reglas como la de no haber pulquerías cerradas por el miedo a alguna organización en contra del gobierno.

No es pues un problema nuevo el consumo del alcohol, y al parecer es una herencia, aunque en esta época el consumo del pulque se va perdiendo no de la misma manera los borrachos, con los cuales se han implementado reglas como el alcoholímetro, la no entrada a menores a establecimientos con venta de alcohol, entre otras más que ustedes pueden enumerar.

¡Pardiez!


Diana Cervera

El lenguaje es algo que usamos todos los días, uno de los mayores tesoros de cada cultura y de la humanidad. Sin importar el idioma que hables, haces uso cada día de uno de los sistemas más complejos inventados por el ser humano, la lengua es un ente vivo, que se adecúa, cambia y evoluciona para ser no dejar de ser tan útil como lo es.

Nuestro lenguaje, el español, como casi todos, está  repleto de frases hechas o expresiones idiomáticas de origen incierto o curioso. Éste artículo será un intento por explicar y rescatar del baúl del olvido una de ellas.

¡Pardiez! es una expresión que quizás leyeron en algún libro empolvado y de hojas amarillentas. Su uso se remonta a los siglos XVI y XVII, la Edad Dorada de la cultura en España. Se puede encontrar en textos de Quevedo, Cervantes y Lope de Vega, entre muchos otros autores de la época. Es una fórmula que corresponde a un juramento en el nombre de Dios tal como es definida por el DRAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) que desde la entrada pardiez remite a:

par Dios. loc. interj. U. como fórmula de juramento.

Mientras que el Manual de la Lengua Española Voz de Larousse en su edición 2007, propone un uso más amplio:

¡pardiez! int. Se usa para expresar enfado, contrariedad o sorpresa.

Sin embargo, sabemos que lo más interesante de las palabras no está en los diccionarios, sino en nuestra boca. Si la frase literalmente significa 'por Dios', ¿por qué decimos pardiez? Es fácil de explicar. Aunque en nuestros tiempos las doctrinas religiosas estén en crisis (hoy en día se derraman más ateos que litros de petróleo en el océano), en dicha época la religión era materia obligatoria y los españoles, como buenos católicos, sabían que tomar el nombre de Dios en vano era uno de los pecados más graves (el segundo en la lista para irse al infierno); por lo tanto, el hablante popular de los Siglos de Oro optó por usar un eufemismo para jurar en nombre de Dios sin que se oyera tan feo y así poder salvarse de la condena eterna.

Es normal, entonces que ¡pardiez! fuera una expresión que se encontraba frecuentemente en boca de hombres bravos con la suficiente valentía, rotundidad e intrepidez (o cojones, como dirían en la Madre Tierra) para aseverar algo y poner a Dios como testigo. Eran esos hombres a los que no les importaba que una abuelita saliera a regañarlos y a hacerlos santiguarse.

Respecto a los orígenes remotos existen, como en todo, varias teorías; algunas señalan el latín per Deum como su antecesor, lo que es lo indispensablemente válido si consideramos que el español es un lengua romance; otra, que parece también factible, la emparenta con el francés par Dieu! (que en esa lengua resultó en pardieu, tiene como sinónimo menos impropio pardi y se usa para dar reforzar las afirmaciones o negaciones; por ejemplo ‘pardieu oui! pardieu non!’, puede traducirse como un ‘por supuesto que sí/no’). Es lo suficientemente creíble que los españoles crearan eufemismos para “palabrotas” (debido a la enorme presión religiosa de la época el jurar por Dios era considerado un insulto) mediante el empleo otros idiomas; fenómeno persistente hasta la actualidad, como cuando nosotros decimos que 'te parten la móder' o que tu vecino es 'gay'.

Tristemente, son muy pocas personas las que todavía usan la expresión pardiez; la mayoría, como era de esperarse, radica en España y está formada por gente mayor. Quienes la usan, y la defienden, sostienen que es una palabra muy representativa de la fonética castellana, graciosa (al nivel de cáspita), además de elegante y perfectamente expresiva. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, es probable que pronto se despida de los diccionarios.

Sabiamente, en la lengua sólo perduran los elementos que son útiles a los fines comunicacionales, pero si deseas contribuir a la conservación de esta palabra, puedes guiarte a través de estos ejemplos de uso:
  • Allá afuera vi un ovni ¡pardiez! ¡neta!
  • Pardiez Te juro que mañana te devuelvo tu libro del Quijote
  • ¡Pardiez! ¡No manches! ¡Estás saliendo con mi hermana!
Finalmente, ahora que sabes qué significa y cómo se usa, no pierdas oportunidad de verte elegante, sofisticado y rescatar una joya del baúl de los recuerdos, usa¡pardiez! una vez al día y sorprende a tus amigos.

Poema sin título

Miguel Augusto Cocompech 
"Mientras aquéllos se pasan la vida colgados de una soga o pegando puñetazos sobre una mesa, yo me la paso transmigrando de un cuerpo a otro, yo no me canso nunca de transmigrar".
Oliverio Girondo 


Para Lady Johanne: Agradezco infinitamente el poder de su corazón por convertirme en transmigración.

Afortunados los versos.
Afortunados de verdad.
Por fortuna la lluvia,
Mis besos te enviará.
Afortunados los versos.
Afortunados de verdad.
Por fortuna el viento,
Mi anhelo esparcirá.
Afortunados mis versos.
Afortunados de verdad.
Ellos surcan los cielos,
Y yo sentado por acá…

Exilio


Mario Rocha

EXILIO es un grupo que nació en el año 2007, producto de la unión, no carnal, de sus integrantes: Enrique Arcaraz, batería, Arturo  Jiménez , bajo, Mario  Rocha , guitarra, y Luis Villegas en la voz.

En diciembre de 2007, después de varios encuentros se reúnen a ensayar por primera vez; con el tiempo logran hacer esporádicas actuaciones en diferentes bares de la Ciudad de México. Ya en enero de 2008 se integra a la alineación original Ana Gutiérrez, guitarra de apoyo, así, junto con ésta nueva adición a sus filas llega su primer gran “Tokin”el 15 de marzo de ese mismo año, día en que se presentan en el bar Area  Chica de la Ciudad de Toluca, con un set list formado completamente por canciones de Héroes del Silencio, con el cual consiguieron un gran éxito. Posteriormente  tocan en diversos bares, fiestas de amigos y conocidos, que los preparan para otro gran evento, que se lleva a cabo en el bar Chocolat, en Polanco, el 15 de junio y lo hacen con un set tributo a la banda española de casi 40 canciones, con esto se apuntan un éxito más. Sin embargo esta presentación seria la última en grandes foros con la alineación original. A causa de diferencias que no se lograron resolver los integrantes deciden hacer una pausa a su aventura  y se reúnen a tocar en una fiesta que organiza la familia de Enrique Arcaraz o “Kike” como es conocido por sus amigos. Junto a la separación del baterista , se despide igualmente el vocalista Luis Villegas; los otros tres miembros originales se organizan y continúan como trío, que se enfoca  a producir material original con lo cual logran crear algunas canciones pero Arturo Jiménez, bajista, decide dejar la agrupación. Los dos guitarristas, Ana y Mario, deciden seguir con el proyecto y buscan reclutar a un nuevo bajista sin lograrlo. Es hasta finales del año 2009 que el baterista  Humberto Jiménez se une a las dos guitarras con lo cual nuevamente surge un trío que participa en una guerra de bandas en un bar de Azcapotzalco donde resultan ganadores. Así se mantienen hasta que en abril del 2010 Luis y Arturo, voz y bajo respectivamente, se reintegran y con ellos un viejo amigo se une por primera vez a EXILIO: Edson Velasco, tecladista. En mayo de ese mismo año participan con un tributo a Enrique Bunbury y Héroes del Silencio en el bar Plástico, colonia  Roma en la Cd. de México, donde el éxito vuelve a sonreírle a los “Exilios”.

Por ahora se mantienen como banda local del bar Monster en Cd Satélite a demás de tocar en fiestas o donde sean bienvenidos. Con el exilio de Humberto y nuevamente Luis a mediados de 2010 el grupo quedó como cuarteto, donde pasaría a ser la voz principal Mario “Peluzo” Rocha y las baquetas las blandiría con feroz orgullo Ana Gutiérrez, a partir de ese entonces hasta la actualidad permanecen juntos los cuatro compañeros. Tocan en fiestas y no abandonan la idea de presentar material original. EXILIO, grupo en que los distanciamientos han marcado su existir pero jamás han dictado el camino ha seguir. 

Entrecruzamiento diegético en 'La rosa púrpura del Cairo'


Joana Jacob Buenaventura

En esta película de Woody Allen ocurre un fenómeno bastante interesante con el tema de la ficción, pues me parece que existen dos ficciones en las que en un determinado momento se establece un entrecruzamiento de ambas. Así mismo, existen también dos diégesis y dos historias que se vienen dando por separado, sin embargo, lo interesante es que ambas historias, en cierto momento, se convierten en una sola.
Tratando de hacer la separación entre las dos diégesis propuestas, encontramos que la primera de ellas es la película como tal, donde actúan Mía Farrow, Jeff Daniels, Danny Aiello, etc., que equivale al mundo de Cecilia, donde vive con su esposo que la maltrata y donde trabaja en una cafetería. Este mundo tiene elementos propios, no equiparables con este mundo, el fáctico. En términos de Luz Aurora Pimentel, este mundo se encuentra poblado de seres, objetos y situaciones. Todas estas características son exclusivamente propias de ese mundo. Sin embargo, este primer mundo fictivo, cumple el papel de mundo real dentro de esta ficción.
La segunda diégesis podríamos decir que se encuentra inserta dentro de esta primera, en la del mundo de Cecilia. Se trata del mundo de Tom Baxter, pues este, como una diégesis aparte, contiene sus propios seres, objetos y situaciones, además posee una espaciotemporalidad distinta a la del mundo de Cecilia, pues mientras ella vive en Estados Unidos, Tom Baxter se encuentra en El Cairo. Pero en este caso, como se trata de una ficción, El Cairo que habita Baxter es también fictivo. Por eso, cuando interviene en el mundo real de Cecilia y la invita a comer, su dinero no tiene valor, pues es también fictivo. 
La distinción entre ambas historias ocurre de la siguiente manera: en la primera se narra la historia de Cecilia, una mujer que está casada con un tipo que la maltrata, no trabaja y la engaña con otras mujeres. Trabaja en una cafetería, le gusta ir al cine y conversar sobre las películas que ha visto. Un día, le ocurre que uno de los personajes de la película que ha visto por varias noches, sale de la pantalla y tienen un romance. En la segunda historia, se narra lo referente a Tom Baxter, un explorador que va al Cairo en búsqueda de la rosa púrpura, con lo que obtendrá mucho dinero y prestigio.
El entrecruzamiento entre diégesis ocurre en el momento en el que Tom Baxter sale de la pantalla de cine y se inserta en el mundo real, el de Cecilia. Ambos mundos se ven afectados porque se encuentran uno pendiente del otro y no pueden seguir su curso normalmente. En la sala de cine los espectadores se asombran enormemente –incluso una mujer se desmaya– y las acciones que se supone llevarían a cabo de una manera normal y como cotidianamente lo harían (terminar de ver la película en el cine, ir a su casa, etc.) quedan suspendidas por este acontecimiento, pues el público se queda en la sala en espera de que el personaje que se ha fugado regrese a la película y pueda concluir la historia y ellos continuar con sus actividades.
En el mundo de Baxter ocurre lo mismo, pero existe aquí más énfasis que en el mundo real, pues este mundo sí se paraliza totalmente. Sin uno de los personajes el curso de esa diégesis se ve afectado en mayor medida, pues las acciones no pueden continuar porque  falta uno de los elementos necesarios y propios de ese mundo. Los personajes no pueden continuar la historia como lo han hecho siempre, en todas las funciones, ya que la ausencia de un personaje los deja sin saber qué hacer, pues todo en ese mundo ya se encontraba determinado. Esto queda mejor asentado con la escena en que aparece un sacerdote y al ver que todavía no es su turno de participar, menciona: “yo entro hasta el rollo seis”.
Arriba mencionaba que existe también un entrecruzamiento entre historias, pues tanto la historia de Cecilia como la de Tom se cruzan en cierto momento y se vuelven una sola. Esto ocurre por el mismo motivo: la introducción de Tom en el mundo real. Tanto la historia de Cecilia y la de Tom se encuentran en planos distintos: si este personaje de ficción no hubiera salido de su mundo, Cecilia hubiera seguido con su vida cotidiana, con su historia propia. Con Tom ocurre la misma situación: su historia se encontraba ya establecida, tenía un inicio, un desarrollo y un desenlace que se hubieran llevado a cabo de manera normal de no ser porque este personaje decide abandonar su mundo. Sin embargo, cuando Tom abandona su mundo e ingresa al otro, al real, se forma una nueva historia, donde se narra el romance entre Cecilia y Tom y las consecuencias que este hecho (la inserción de un personaje fictivo en el mundo real) desencadena.
Otro fenómeno de gran importancia es la inserción de Cecilia –una persona que se supone que es real– en el mundo de Tom, que es el mundo fictivo. Este hecho me parece aún más complejo, pues la introducción de un elemento nuevo en un mundo en el que ya todo se encuentra determinado resulta caótico. No dejo de pensar en la reacción de la mesera cuando ve llegar una persona de más y esta afirma que siempre piden mesa para seis.
Existen ciertos detalles dentro de la película que son bastante cómicos, por ejemplo cuando Tom Baxter trata de defender a Cecilia del canalla de su esposo cuando intenta golpearla y Tom asegura que él ganará porque el libreto expresa que ese personaje es valiente y posee coraje. Esto me parece que es síntoma del determinismo con que se encuentra construida la ficción, pues en ella nada se puede cambiar. Sin embargo, es curioso que dicho determinismo no sepresente de igual forma cuando Tom se enamora de Cecilia, pues se supone que éste ya tiene asignada a una amada y esto también debería persistir.
Por ultimo, un detalle que me pareció bastante inteligente de parte del productor es que hace la distinción entre el actor que representa a Tom Baxter y el propio Tom, pues los separa en persona real y personaje de ficción.

La llorona


Tláloc Correa

La Llorona es un personaje mítico que se ha difundido por varios países de Hispanoamérica donde su origen ha engendrado diversas narraciones. México es una de las naciones en las que la presencia de la Llorona está muy arraigada y esto se debe a su gran tradición oral que se remonta a la época prehispánica. La leyenda como puede inferirse, ha sufrido leves modificaciones en los hechos que relata sin embargo la esencia de esta se mantiene, aquí les mostramos dos breves relatos que nos cuentan el por qué de su melancólico andar por las nocturnas y solitarias calles de la ciudad.

La primera de las versiones que expondremos y que la mayoría de las personas conoce es la siguiente:
Existió una mujer indígena que tenía un romance con un caballero español. Fruto de esta pasión, nacieron tres niños, que la madre atendía siempre en forma devota. Cuando la joven comienza a pedir que la relación sea formalizada, el caballero la esquivaba, quizás por temor a lo que dirán. Dicho y hecho, un tiempo después, el hombre dejó a la joven y se casó con una dama española de alta sociedad. Cuando la mujer se enteró, dolida y totalmente desesperada, asesinó a sus tres hijos ahogándolos en un río. Luego se suicida porque claro, no soporta la culpa. Desde ese día, se escucha el lamento lleno de dolor de la joven en el río donde esto ocurrió. Luego de que México fuera establecido, comenzó un toque de queda a las once de la noche y nadie podía salir. Es desde entonces que dicen escuchar un lamento cerca de la plaza de la Patria, y que al ver por las ventanas para ver quien llamaba a sus hijos de forma desesperada, veían una mujer vestida enteramente de blanco, delgada y que se esfumaba en la Presa Calles.
La segunda versión, poco conocida, es de hecho la más antigua y es presumiblemente la que originó toda la gama de leyendas que se extendieron por todo el continente.

Antes de la llegada de los españoles a lo que ahora es México, la gente que habitaba la zona del lago de Texcoco, además de temer al dios Viento de la Noche (Yoalli Ehécatl), podía escuchar en las noches los lamentos de una mujer que estaría por siempre vagando y lamentando la muerte de su hijo y la pérdida de su propia vida. La llamaban Chocacíhuatl, La Llorona, y ella era la primera de todas las madres que murió al dar a luz . Allí flotaban en el aire las calaveras descarnadas y separadas de sus cuerpos (Chocacíhuatl y su hijo), cazando a cualquier viajero que hubiese sido atrapado por la oscuridad de la noche. Si algún mortal veía estas cosas, podía estar seguro de que para él esto era un presagio seguro de infortunio o incluso muerte.
Cuenta la leyenda que en un lejano pueblo vivía una joven mujer junto con sus tres hijitos, todo iba muy bien, los niños eran muy felices y su madre los quería muchísimo, pero una noche lluviosa de invierno ocurrió algo terrible.

Aquella noche llegó a casa el padre, quien los había abandonado tiempo atrás. Sin él la familia era feliz y esa noche sus gritos y borracheras se volverían a notar en la casa, por no hablar de las brutales palizas que tanto los niños como la madre sufrirían.
La mujer había rezado para que no regresara nunca más, pero el destino quiso otra cosa. Con su odio el hombre derribó de un puñetazo la puerta y entró gritando que todos fueran a recibirlo, los niños espantados, se escondieron; y la madre, por amor a sus hijos se enfrentó cara a cara a su marido. La mujer sufrió un golpe que la dejó sin sentido durante varias horas, cuando despertó, buscó a sus hijos por todos los rincones de la casa pero ni los niños ni su marido se hallaban por ninguna parte, desesperada corrió bajo la tormenta llorando y gritando sus nombres, pasaron días, meses, años, muchos años... 
Hasta que una noche murió de tristeza, nadie supo nada de los niños, nadie los vio nunca más, no aparecieron sus cuerpos o alguna señal del hombre que se los llevó. Desde entonces se dice que un espíritu no descansa en paz y todas las noches se le oye llorar y lamentar con tristeza por los alrededores de un estero. Las mujeres corren tras sus hijos para esconderlos, ya que cuentan que se los puede llevar la llorona, para volver a ser feliz.

Éstas son dos de las múltiples versiones que se narran en el continente y son las que se conocen en México. La historia cambia y cada narrador le agrega o le suprime elementos, pero siempre en busca de enriquecerla o, al menos a mi parecer, hacerla más atractiva para las siguientes generaciones que lentamente van perdiendo interés en las tradiciones, mitos y leyendas que dieron origen a nuestro pueblo y cultura.

Facticium


Napoleón Cruz

La propuesta del manto oscuro se vuelve cierta;
profanas, que entran, palabras por la puerta
como si la oscuridad, con la luz  en reyerta,
mandara: ¡levántate, despierta!

Tu voz de sirena se torna cavernosa
y encerar nadie puede sus oídos;
pérfida las ideas destroza,
mientras convoca a algún caído.

¡Danza, danza, para mí, danza!
Que el interno delirio atrapa,
igual que a la delicada red la mariposa
de oscuras alas y cara monstruosa.
Prevaricas con tus oraciones,
con tus rituales perturbas antiguos;
mas yo, de tu infusión, hago libaciones
para hacer los espíritus exiguos.

Perpetuado el conjuro impío,
no permitimos que alguien huya,
pues del severo castigo el miedo
ha vuelto fútil el denuedo:
tú no serás ya tuya
Ni volveré a ser yo mío.

Santitos, chamanes ¡pásele! ¡pásele! El misticismo en México


Angélica Ortiz

Hablar del misticismo mexicano no es tan complicado, más bien resulta interesante conocer una cara más de la cultura en México a través de los mitos, las creencias, realidades y demás piezas que conforman el pintoresco cuadro de nuestro México lindo y querido tan lleno de voces, de colores, de nombres que evocan el pasado, definen el presente y el porvenir.
Antes de entrar en materia quisiera definir el término “mística”. La mística se define por los diccionarios más reconocidos de la red como:
  1. “Disciplina que se dedica a la vida contemplativa o espiritual”.
  2. “Designa un tipo de experiencia relacionada con la santidad en  la que se llega al grado máximo de unión entre el alma humana y lo Sagrado durante la existencia terrenal”:
Por otra parte, el misticismo se define como:
  1. “La doctrina que profesa la posible unión del alma con Dios por medio del amor”.
  2. “El estado de una persona dedicada a Dios o a las cosas espirituales”.
  3. “Doctrina que desprecia la realidad sensible en beneficio de una realidad superior”.
Definido y expresado el misticismo, nos vienen a la mente todos aquellos nombres de religiones, sectas, santos, deidades, seres sobrenaturales, experiencias más que contadas y conocidas en nuestro país, todas ellas relacionadas con el inframundo, lo desconocido y paranormal o lo divino. De esos y estos otros, trata el siguiente artículo.

Mitos, leyendas, nada más…

La cultura mexicana alberga tantos mitos, historias, dogmas  como habitantes actualmente. Son tantas las historias que se cuentan de tanto en tanto; cómo se cuentan, las expresiones y como se adaptan a cada persona son distintas, si a esto agregamos la cultura por región, la cuenta no sale.
Son creencias, afirmaciones: “Que fulanito dijo esto”, “Que yo vi tal cosa”, “La virgen que lloro mientras rezaba”, “La niña que paseaba por tal lado”… 
Hablando del misticismo, me gustaría  mencionar estas historias, los mitos, las leyendas que tal vez poco o nada tienen que ver con un Dios, con una divinidad, pero sí mucho con lo sobrenatural; son historias que encierran un mundo desconocido, si serán verdad o mentira, el porqué de que las cuenten, no lo sabemos del todo, lo cierto es que son parte de nuestra cultura y sumergidos en ella, ya estamos.
Estoy segura que alguna vez escuchaste hablar de los nahuales, por ejemplo, se cree que los brujos de algunas regiones se pueden convertir en el animal que les fue dado en espíritu cuando nacieron. También se cree que es una forma de introspección para mantener contacto con el mundo espiritual y así beneficiar a quienes requieren de un consejo por medio de un chamán.
¿Un contacto con el pasado? Sí, la facilidad de tomar forma de animal, como se cree con los nahuales, se atribuye que a los dioses desde la época prehispánica, culturas como la maya y la mexica profesaban.
Me resulta difícil imaginar nuestra cultura sin historias, sin leyendas o mitos, como la historia del maíz y la creación o incluso, esas leyendas que nos contaban cuando éramos niños como la leyenda de la llorona y hasta podemos ver la relación que tiene con la historia en la conquista de México.
Por mencionar algunas, son leyendas y mitos que han viajado de boca en boca, de lugar en lugar y que incluso trascienden las fronteras de la realidad.
Vamos empezando…

Entre vírgenes y santos

Entre vírgenes y santos vivimos, San Judas, Santo Tomás de Aquino, San Francisco de Asís, San Antonio, San Juan Diego, La virgen María… no terminaría de mencionarlos pues hay cientos, seguramente muchos que no conozco y que ustedes tampoco, a menos que se dediquen a coleccionarlos en una vitrinita de cristal o a ponerles veladoras. Bien, decía que vivimos en un país que además de ser reconocido por la inseguridad, la ola de violencia, el narcotráfico, los asesinatos de mujeres y periodistas (no es que me proyecte) es reconocido por el gran número de divinidades a las que se les rinden cuentas de vida a través de la fe, como mencionábamos antes: el misticismo se define como la “doctrina que desprecia la realidad sensible en beneficio de una realidad superior”.
En México cobra vida la fe del pueblo, no hay que irnos muy lejos, podemos dar un vistazo en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, alias “la Villa”. Aquí la Señora de Guadalupe tiene mejor diagnóstico que el mismísimo Doctor Gregorio Casas, pues con una oración bien cantada por las noches, tantas veces el padre diga, el mayor de los males puede desaparecer en menos de lo que canta un gallo.
Si no encuentras novio, pídele a San Antonio, que si inauguraste tu narco-negocio, pídele paro a Malverde, que si te gusta el reggaetón, ve y carga tu San Judas por la ciudad, en fin, para todos hay. Ya hablando más en serio, la empatía del pueblo o de ciertos sectores, es la que hace posible esa conexión que defiende el misticismo, y que se genera por medio de la fe, tanto como para ver milagros y santitos hasta en la sopa.

La magia del mercado de Sonora

La primera parada en el viaje del misticismo en México se hace en el mercado de Sonora, es lo más acercado a los tianguis prehispánicos, un mundo mágico, literalmente, pues los puestos, en su mayoría, son de plantas medicinales y de magia, inclusive, hay puestos que ofrecen animales vivos para cualquier tipo de “trabajito”.
La mayoría de la gente que visita el mercado se dedica a la magia, la brujería y santería, podrás encontrar magos, curanderos, chamanes que en las cartas, los caracoles o el café, encontrarán tu porvenir. Si tienes algún problema o necesidad, estos personajes dedicados profesionalmente a resolver problemas a través de la magia, las plantas y las pócimas te darán la mejor opción para esclarecer cualquier situación difícil.
Buscando hierbas milagrosas, para el amor, la salud o el dinero, la gente se aglomera tratando de dar con el mejor vendedor. Actualmente, la estatuilla de la Virgen de Guadalupe es remplazada por la de la Santa Muerte, o la niña blanca, como le quieran decir, que es la que más se vende y que ha acarreado un mayor número de seguidores. No hay nada de nuevo en esto, sin embargo, debido a la situación actual (supongo que puede ser una buena razón), no se puede confiar en el gobierno, no se puede confiar en el seguro popular, no se puede confiar en la el cuidado de un par de policías corruptos; la solución está en manos de los brujos, los santos, la muerte, un ángel o Dios.


¿Los brujos del poder?

Hace un tiempo, José Gil Olmos, periodista y columnista de la revista Proceso publicó un libro que lleva por nombre, Los brujos del poder: el ocultismo en la política mexicana, en el que hace mención de algunos políticos como Francisco I. Madero, Plutarco Elías Calles, Miguel Alemán, los Salinas, la Sahagún y la muy querida maestra Gordillo, personajes que se ven inmiscuidos en cuestiones de brujería y esoterismo con el fin de mantener su poder en la política de México.
A continuación un fragmento del libro:

“Diversos colaboradores de la maestra que han presenciado de cerca su vida pública, privada y familiar, quienes conocen sus "vicios privados y sus virtudes públicas", accedieron a contar el episodio africano, un episodio que desnuda la afición de Elba Esther a la brujería. La única condición que pusieron quienes me dieron sus testimonios fue la del anonimato. Ellos aseguran que, desde joven, Elba Esther Gordillo ha tenido una predilección por el culto negro, predilección que, cuando llegó a la dirigencia nacional del SNTE, la llevó a relacionarse con un grupo de santeros cubanos, quienes la introdujeron a las prácticas religiosas que combinan a los santos cristianos con las deidades africanas.Durante varios años la maestra practicó la santería; sin embargo, tuvo que dejarla porque llegó a un nivel que la obligaba a portar ciertos collares, vestirse de blanco, raparse y ponerse un turbante. Si no lo hacía, comenzarían a fallar los trabajos, pues no estaría actuando de manera comprometida. Antes de quedar en evidencia públicamente, Elba Esther decidió tomar un nuevo camino; fue así como optó por el vudú y comenzó a venerar a ciertas figuras que sólo exigen un nivel menor de compromiso.”
 
Como hace miles de años, las prácticas del esoterismo, ocultismo y el misticismo siguen dando de qué hablar, ahora hasta en la política fungen como las salvadoras del poderío y del mismo pueblo, pues quedamos en manos de los brujos del poder como bien dice Gil Olmos, ustedes darán el veredicto final.

Bien, me resta decir que más que historias y mitos, en México, el misticismo es una fuerte influencia en los hogares, las calles, la historia, la economía, la política, en fin, puedo afirmar también, que como nuestro país no hay dos y una de las características más fieles del mexicano es ser un creyente de hueso colorado, un espectador de las divinidades, de los milagros, de los trabajitos y de las pócimas que le resolverán la vida en un santiamén, esto es el misticismo mexicano: en carne viva.

Convocatoria Revista Tertulia núm. 2

Se invita a participar con sus textos a todo aquel que tenga algo que decir sobre los diversos rostros de la cultura y lo exprese mediante un texto en cualquiera de sus variantes -ensayo, cuento, artículo, reseña, poesía, investigación, etc.- son de tema libre